Tengo una pena dentro de otra
y dentro de ella, una más.
Ni el calor me reconforta,
ni el campo, ni la mar.
Es tan fría como sombra
en el invierno que se fue;
me apuñala, me acongoja,
me persigue ¿no la ves?
Ha calado en el desierto
de mi frágil corazón,
cada vez que está sediento
solo bebe desazón.
Tengo una pena dentro de otra
y dentro de ella, una más,
que es escudo de alegrías
momentáneas o al azar.
Purifica a veces algo
y otras veces solo va,
caminando, deambulando,
conminándome a llorar.
Finge no existir del todo,
se escabulle en mi interior,
ahí confunde mi coleto
y me carcome la razón.
Oigo música sin notas,
oigo ritmo sin compás.
Mientras haya piezas rotas,
habrá una pena más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario