Estás ausente y ya quisiera que tu ausencia fuera tal,
que aunque mi mente te invoque solo encuentre vaguedad.
Mas lo triste en esta historia es no poderte olvidar,
solo tú cumples con irte y yo me tuve que quedar.
La distancia no la es tanta como quisiera que sea,
el espacio no diluye un sentimiento acorazado.
Queda solo obligarle al pensamiento que no vea,
y a los ojos del amor saberse derrotado.
Aunque lejos, vas presente caminando hacia mi olvido,
pero siempre está tu rastro arruinando mi objetivo.
Cuesta no correr contigo y disfrutar de este descanso,
si en mi turbulenta vida solo tú fuiste remanso.
He jurado a todas lunas despedirte de mi alma,
continuar con mi camino sin que tu imagen me hiera,
y aunque sea un imposible llegará por fin la calma,
ese día victorioso cuando tu recuerdo muera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario